sábado, 30 de mayo de 2009
lunes, 18 de mayo de 2009
SGAE
Me han sorprendido las tarifas:
- Para equipos o aparatos digitales de reproducción de fonogramas: 0,60 euros por unidad de grabación. ¿Cien pesetas de las antiguas porque la SGAE me considera presuntamente delincuente?
- Para equipos o aparatos digitales de reproducción de videogramas: 6,61 euros por unidad de grabación. ¿Más de mil pesetas?
- Discos compactos, sean o no regrabables o similares: 0,16 euros por hora de grabación o 0,002667 euros por minuto de grabación. A estos efectos, se entenderá que una hora de grabación equivale a 525,38 megabytes. ¿De qué porcentaje estamos hablando sobre el precio final? Alucinante.
lunes, 11 de mayo de 2009
Cultura libre - Lawrence Lessig
El diagrama de las formas por las que el individuo y el grupo pueden ser regulados me ha gustado especialmente, porque a veces no te paras a pensar en ello, en que no sólo las leyes nos regulan. Además de las leyes, nos restringen las normas, el mercado y la arquitectura (jamás se me habría ocurrido, pero ahora comprendo que puede ser una limitación), restricciones que pueden cambiar y cambiarse. Con internet, de hecho, han cambiado y el Libro Blanco de 1995 se aseguró de que el Congreso endureciera las leyes de propiedad intelectual, de que las empresas adoptaran técnicas innovadoras de márketing (regulación del mercado), los técnicos se esforzaran en desarrollar código que protegiera los materiales con copyright (regulación de la arquitectura) y los docentes educaran a los chavales para proteger mejor el copyright (normas). Pero ¿es justo que el estado interviniera? Ha habido muchos cambios tecnológicos que han supuesto la ruina para muchos, las máquinas han destruido muchos empleos pero no por ello se ha limitado el progreso. ¿Qué intereses hay detrás de la industria creativa para que el estado se esfuerce tanto en intervenir? ¿Quiénes son aquellos que salen perjudicados por culpa de internet? ¿tan importantes son?
Continuando con la idea inicial de la creatividad, si el gobierno protege a los ganadores de las posibles pérdidas (a los cantantes comerciales que tanto se quejan de la piratería, a las grandes productoras de cine) se excluirá a los pequeños y la protección obstaculizará de alguna forma el progreso. El efecto neto del aumento masivo de la protección será devastador para la creatividad.
Es curioso como el sistema de protección es cada vez más restrictivo. En vez de avanzar hacia la libertad lo hacemos al contrario. Antes los plazos máximos de copyright se concedían sólo si se solicitaba expresamente, a partir de 1976 el plazo de copyright era sólo uno, el máximo plazo, que se ha ido aumentando progresivamente. Además, las limitaciones de procedimiento para obtener este derecho son menores, ahora el copyright es automático.
¿Es posible que tanto, cada acto creativo que es reducible a una forma tangible, tenga automáticamente copyright? La protección sigue a la creación, curiosa frase. Pero más curioso es el ejemplo que pone de la lectura, que antes de internet leer no motivaba la aplicación de la ley de copyright. ¿Ahora sí, hasta dónde hemos llegado?
El caso de Video Pipeline es bastante llamativo para poder conocer el poder de las grandes productoras y lo absurdo de todo ello, como absurdo es el caso de los hermanos Marx y los hermanos Warner, buena respuesta para una cuestión llevada al extremo.
Es sorprendente cómo la tecnología influye en todo esto, como el caso del lector de e-books de Adobe, que controla a través de esos permisos para poder hacer determinadas cosas. No tiene sentido que te prohiban imprimir x páginas o leer en voz alta, ¿donde está el permiso de acceso a la cultura?
Los casos de Aibo y Felten son el colmo del extremo, casos en los que mejorar, ir hacia el progreso, ha significado el gran delito de romper un sistema de protección de copyright. ¿No se miran los fines, el porqué se ha hecho?
El tema de la concentración e integración de los medios audiovisuales es sin duda la clave de todo, la causa de que haya tantos intereses en este tema. Productoras unidas a medios de comunicación, fusiones entre grandes, un control absoluto de lo que vemos en manos de unos pocos; la creatividad limitada al completo. Eso también pasa en España, donde se emite lo que quieren emitir las grandes productoras que se reparten el pastel, sin apostar por formatos nuevos ni por ideas innovadoras.
"Nunca en nuestra historia como hoy en día ha tenido menos gente el derecho legar a controlar en un grado tan alto el desarrollo de nuestra cultura". Aterradora conclusión, ¿es esto positivo para nuestra sociedad?
lunes, 4 de mayo de 2009
¿Por qué utilizar el software libre en educación? (II)

Cuando eres pequeño en la escuela y en la familia te instan a seguir tu propio camino, a no copiar a los demás, a tener tus propias ideas. Se castiga el plagio al compañero o al documento, se potencia la expresión "con tus propias palabras", se estimula la creatividad. Pero con la tecnología hay muchos límites, muchos recelos, y la informática parece un ogro del que hay que desconfiar porque si no sigues el camino marcado el ordenador explotará o algo así. No debería existir ese miedo a probar, a potenciar el descubrimiento de las cosas, aunque sea a base de fallar una y otra vez, así se aprende. Es parte de la educación el fomento de la experimentación y no se debería privar de ello a los estudiantes en ninguno de los ámbitos. Como decía Roger Schank, se aprende haciendo. Se consigue mucho más con la práctica que con la teoría, probando que escuchando o mirando con los brazos cruzados. Y el software libre está abierto a la experimentación, lejos de tantos años de "miedo a tocar botones", de seguir los pasos prefijados de forma y dirección única. La educación debería fomentar la investigación como parte imprescindible del aprendizaje con el software libre.
domingo, 26 de abril de 2009
Propiedad intelectual y derechos de autor en el contexto de internet
Me ha llamado la atención la definición de las Creative Commons como un intermediario entre el autor y el licenciatario. Sin duda alguna es así, ya que es el propio autor el que decide bajo qué licencia quiere poner su obra. Y gracias a las CC se garantiza la localización de la obra, que se lea y que la encuentren gracias a los motores de búsqueda.
Me he parado a reflexionar acerca de la pregunta ¿queremos compartir? Esta es la clave sin duda de la polémica. Creo que la mayoría no queremos que alguien se lucre con lo que nosotros hacemos, que algo que te cuesta un esfuerzo sea aprovechado con un fin comercial por un tercero, por eso he colocado en este blog la licencia CC que excluse el uso comercial. Muchos tampoco quieren que exista una obra derivada, pero yo confío en la posibilidad de una inteligencia colectiva, que entre todos podamos crear una obra muy superior a la inicial y mejorar de una forma conjunta. Por eso incluyo la licencia CC que permite una obra derivada pero sólo si también incluye copyleft. No parece justo crear de forma plural una obra de la que otro se aproveche de manera individual.
Me ha parecido divertida la presentación de las Creative Commons en flash. Ha tardado bastante en cargarse pero ha merecido la pena ver esta original forma de contar lo que son las Creative Commons y por qué son necesarias. Es curioso el lema, el eslogan repetido: "Sé creativo. Es fácil cuando te saltas a los intermediarios". Nunca había pensado en el tema de la autoría al revés, en el hecho de que si quieres compartir tu obra puede asfixiarte el copyright. Sin duda las Creative Commons han sido un avance en ambos sentidos, compartir y proteger, se respeta lo que el autor ha decidido hacer con su obra, lo que permite o excluye la licencia escogida.
lunes, 20 de abril de 2009
Las licencias Creative Commons: ¿una alternativa al copyright?
Este artículo de Raquel Xalabarder explica perfectamente lo que son las licencias Creative Commons, ese intento de poner al alcance de los autores una licencia que autorice el uso de su obra bajo algunas condiciones, las que ellos consideren. Por un lado parece una contradicción, ¿fomenta el uso libre de las obras o lo limita colocándolas una licencia, un cerrojo?
Diferencia muy bien Xalabarder entre uso público y dominio público. El commons no equivale a esto último sino más bien al primero, porque con las Creative Commons es el uso de la obra lo que se autoriza. Está claro que aunque internet es un espacio plural, de todos y para todos, lo cierto es que no puede convertirse en un lugar en el que las obras se reproduzcan de manera impune, donde alguien pueda lucrarse aprovechándose de otro. Pero ¿por qué ese otro ha colgado su obra en internet? se preguntarán algunos, ¿para darse a conocer?. ¿No es internet un espacio público y no te arriesgas colgando tu obra a que otro te plagie?.
Pero, ¿por qué internet tiene que ser un lugar sin ley? ¿no puede ser simplemente un escaparate? Paseas por la calle, puedes ver la ropa desde fuera, ver la moda que se va a llevar, pero eso no significa que rompas el cristal y te lleves lo que te gusta.
Las licencias Creative Commons permiten algo que hasta ahora era difícil de conseguir. Con ellas es posible el acceso libre a la cultura, gracias a ellas he podido leer el artículo porque su autora me lo ha permitido, y que la obra quede protegida. Creo que ésa es la palabra clave, protección, se protegen los derechos del autor (lo que él ha decidido que se haga con su obra) pero no se impide que se dé a conocer lo que hace. La palabra protección no debería ser restrictiva sino acogedora, la ropa me protege del frío (no me quedo desnudo a la intemperie), los padres protegen a sus hijos, pero les dejan crecer en libertad y que conozcan a gente (que se dé a conocer su obra en el mundo). Así son las licencias Creative Commons, permiten lo que el autor quiere que permitan. Exigen su reconocimiento, algo que obliga la ley española (atribución) y pueden excluir la posibilidad de modificar la obra o permitir que existan obras derivadas pero sólo si también incluyen copyleft (mi elección), también pueden excluir la posibilidad de utilizar la obra con finalidades comerciales, algo que he elegido yo para este blog.
Si hubiera que destacar algo negativo sería el hecho de que por defecto se establece la licencia más permisiva, by, aquella que sólo exige el reconocimiento del autor. Cuando tal vez debería ser lo contrario, ¿qué pasa si no conoces la existencia de las Creative Commons? ¿te exponen a que utilicen tu obra para fines comerciales, a que realicen obras derivadas tal vez sin que te des cuenta?
martes, 14 de abril de 2009
Las TICs en la educación no avanzan al ritmo esperado
Según la revista 'Comunidad Escolar' las TICs no avanzan al ritmo esperado. ¿Cuál es el problema? ¿las dotaciones de los centros? ¿los conocimientos de los profesores? ¿hasta cuándo podemos echarle la culpa a barreras que hace tiempo la educación debería haber superado?'Comunidad Escolar' se hace eco del estudio de la Fundación Telefónica en 800 centros educativos españoles y el resultado es francamente desolador: sólo uno de cada tres alumnos de educación primaria y educación secundaria obligatoria utiliza los ordenadores al menos una vez por semana en el conjunto de sus asignaturas y sólo uno de cada cuatro cuando se trata de internet. Para los dos tercios restantes, las TICs tienen una presencia poco relevante en sus actividades escolares, o incluso no tienen ningún tipo de presencia.
Las conclusiones del estudio también son negativas. Según él, actualmente la escuela no garantiza ni siquiera una alfabetización digital básica de carácter universal (¿cómo es esto posible?), pues los alumnos aprenden a utilizar las TICs sobre todo por su cuenta, y en la enseñanza primaria uno de cada tres alumnos no lo puede hacer al margen de la escuela por falta de medios.
Para los autores del estudio, la implantación de las TICs "no puede dejarse exclusivamente en manos del profesorado", las administraciones y las instituciones "deben liderar este proceso"... ¿Debe ser así? ¿el 'papáestado' o la mamá 'consejeríadeeducación' deben continuar dotando a los centros cuando estos no hacen uso suficiente de las TICs? ¿Se están todos pasando la pelota y negando su propia responsabilidad en el proceso?